• gabriela

Cuando volvamos a la vida que solíamos tener


Debo confesar que el concepto de "nueva normalidad" aplicada en relación con la pandemia, me produce cierto rechazo; no sé ni siquiera si existe consenso acerca de ella.

Lo que sí es inevitablemente necesario y vital es lograr un acuerdo universal para cambiar la forma de vida que habíamos adoptado como "normal": un consumo desbordante que arrasa con recursos naturales, que contamina, que depreda; que incluso promueve el trabajo mal remunerado, formas solapadas de esclavitud e incluso ponen en riesgo la vida de quiénes trabajan (ver "The True Cost" sobre industria textil).


Debemos revisar la alimentación que llevamos; ya está demostrado que la cría de carne para frigorífico es absolutamente contaminante y destructora de suelos (pasturas), a lo que se suma la crueldad con la que se trata a los animales durante su cría y por supuesto el fin con su sacrificio.


Es necesario proyectar una economía circular, revisando y rediseñando los procesos productivos para que sean menos contaminantes en la producción como en el desecho. Para ello, la intervención del Estado es primordial; no se puede dejar en manos del mercado la regulación de bienes finitos y universales. El diseño de la política pública en varias áreas debe estar enfocado en ello.


Obviamente nada de esto se logra sin solidaridad, empatía y responsabilidad, pero sobretodo humildad. El ser humano ha pretendido ser dueño y amo de un Planeta que ha vivido y podrá seguir viviendo sin nuestra intervención "divina". Apenas somos un instante en la vida de la vida; es vital comprenderlo para poder seguir aquí, sanxs y salvxs.


Hemos escuchado de nuestras abuelas: "no hay mal que por bien no venga". Pues esta situación provocada por el COVID-19 no ha sido ajena a tal sabiduría ancestral y popular.

A continuación les comparto, de puño y letra de mi muso inspirador Leonardo Boff algunas lecciones que hemos aprendido (espero!)


Paz y Bien, Gabriela.


Algunas buenas lecciones de la pandemia de Covid-19

De todos modos, el coronavirus nos ha mostrado que no somos “pequeños dioses” que pretenden poder todo; que somos frágiles y limitados; que la acumulación de bienes materiales no salva la vida; que la globalización financiera sola, en el molde competitivo del capitalismo, impide crear, como proponen los chinos, “una comunidad de destino común para toda la humanidad”; que tenemos que crear un centro global y plural para gestionar los problemas mundiales; que la cooperación y la solidaridad de todos con todos y no el individualismo, son los valores centrales de una geo-sociedad.

Que se deben reconocer y respetar los límites del sistema-Tierra, que no tolera un proyecto de crecimiento ilimitado. Que debemos cuidar la naturaleza como nos cuidamos a nosotros mismos, porque somos parte de ella y nos proporciona todos los bienes y servicios necesarios para la vida. Que debemos buscar una economía “circular”, que cumpla las famosas tres “erres” : reducir, reutilizar y reciclar todo lo que ha entrado en el proceso de producción.

Que la economía ha de ser de subsistencia digna y universal, y no de acumulación de algunos a expensas de todos los demás y de la naturaleza; que este tipo de economía de subsistencia disminuye las necesidades para dar lugar a la sobriedad y reducir así en gran medida las desigualdades sociales; que el nuevo orden económico no habría de regirse por las ganancias, sino por la racionalidad económica con un sentido social y ecológico.

Que sería altamente racional y humanitario crear una renta mínima universal. Que la atención médica es un derecho humano universal (One World-One Health) que no podemos desatander. Que es importante garantizar un Estado que regule el mercado, que promueva el desarrollo necesario, y esté equipado para satisfacer las demandas colectivas, ya sean de salud o desastres naturales.

Que debemos incentivar el capital humano-espiritual, siempre ilimitado, basado en el amor, la solidaridad, la búsqueda de la justa medida, la fraternidad, la compasión, el sentir el encanto del mundo, y en la búsqueda incansable de la paz.

(http://www.servicioskoinonia.org/boff/articulo.php?num=985)


#nuevanormalidad #economìacircular #economíasolidaria #ecología


Contacto